La Deshumanización en el Fútbol profesional


Deshumanización en el Fútbol profesional

Para hablar de deshumanización en el fútbol se debe saber que, la deshumanización se puede definir como todo aquello que degrada y hace perder los valores que marcan la esencia del ser humano.

 Llevándolo a un aspecto más general, esta parte del entorno social; el hecho de que la humanidad en sí misma esté más acoplada a la tecnología.

Despersonaliza cada vez más al individuo y es por ello que se termina reflejando en muchos aspectos de la vida diaria, estando fuertemente condicionada a mantener un estándar de lo que es aceptable con base en expectativas que comúnmente van más allá de lo lógico1

Una de las causas…

La pandemia ha acrecentado mucho más esta deshumanización, muchos de los actos cotidianos como ir a trabajar, reunirnos, salir y recrearnos fueron limitados.

Haciéndonos entrar en un encierro que, seguramente, con el transcurrir de los años, veremos los efectos psicológicos.

Inclusive, muchas empresas tomaron como principio de trabajo la virtualidad a través del teletrabajo.

Muchos empleados pasan más tiempo encerrados en sus casas trabajando; en ocasiones, más horas de las que cumplían en la oficina. 

E incluso, muchos de ellos no se volvieron a reunir laboralmente, ya que todo ha sido por medio de reuniones virtuales.

Es preponderante que entendamos que somos seres sociales y necesitamos de la interacción para evitar que esa deshumanización, nos quite nuestro principal rasgo evolutivo.

La deshumanización, tal como hemos mencionado, engloba muchos rasgos de la sociedad, por lo que el deporte no está exento de ello. 

Por tal motivo, nos enfocaremos en el ámbito profesional del fútbol que ofrece esta glorificada disciplina.

Ya que muchas veces cometemos el error de deshumanizar a los futbolistas. Los observamos en la televisión, en partidos o en las entrevistas.

Además, les celebramos muchas metas, títulos u otros logros de las maneras más alocadas. 

Tal vez eso nos puede hacer creer que viven una vida de ensueño, pero la realidad es que no siempre es así.

Más allá de ser atletas profesionales y de tener un trabajo que el 90% de la población anhela

También tienen una vida fuera del campo de fútbol.

De esta manera, presentan problemas como cualquier otra persona y por supuesto pueden llegar a padecer enfermedades en especial, mentales; como lo es la depresión.

Tanto así, que muchos jugadores han tomado la decisión de suicidarse. 

A continuación, se presentarán 3 casos donde jugadores profesionales reconocidos, tuvieron un fatídico destino al no tolerar la presión de sus problemas y las expectativas de sus seguidores.

Que llegaron a ser inconscientes al no percibir desde un primer momento el tormento del que sus ídolos eran víctimas.

Ramiro “Chocolatín” Castillo

El mediocampista boliviano participó en el Mundial de Fútbol de 1994 con su selección; recibió la fatídica noticia de que su hijo Juan Manuel, de 7 años, había muerto después de haber sido hospitalizado por presentar un caso grave de hepatitis.

El dolor y la angustia que le generó ese evento, fue insostenible para Castillo.

La mañana del 18 de octubre de 1997, el cuerpo del jugador fue encontrado sin vida en su casa al sur de La Paz, asfixiado de manera mecánica con una corbata.

El recorrido profesional de Castillo transcurre en 9 clubes, además de haber sido seleccionado como parte del equipo nacional boliviano. 

Los clubes en los que se destacó fueron el River Plate (Argentina), The Strongest (Bolivia) y Bolívar (Bolivia). Fue honrado por sus compañeros de equipo y rivales con un minuto de silencio.

En lo que respecta a la Federación Boliviana de Fútbol, declaró 30 días de luto por su pérdida.

Raimundo Tupper

Fue un jugador nacido en Santiago de Chile el 7 de enero de 1969, fue apodado “Mumo” y jugó como delantero en la Universidad Católica por 10 años.

Este futbolista se vio afectado por una depresión endógena, la cual no está relacionada con factores externos, sino por motivos biológicos o hereditarios.

Producto de ello, durante un viaje a Costa Rica con su equipo, donde se iba a disputar una serie de partidos amistosos, Tupper se terminó arrojando desde el balcón del noveno piso del hotel donde se alojaba la delegación, acabando así con su vida.

Hasta el día de hoy, en las montañas de San Carlos de Apoquindo, se sitúa una cruz blanca en memoria de “Mumo”.

Como parte del homenaje, el antiguo Complejo de Fútbol en el mismo barrio chileno fue puesto su epónimo.

También hay un premio otorgado por la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) llamada Raimundo Tupper que se entrega anualmente, al jugador más correcto de la temporada.

Santiago “El Morro” García

Actuaba en la posición de delantero, el futbolista uruguayo tenía todo acordado de boca para así poder regresar al Nacional puesto que, fue el club en que debutó en el 2008.

Dicho pase lamentablemente, se frustró por la imposibilidad de rescindir el contrato con Godoy Cruz. 

Aunado a esto, fue retirado de la plantilla por motivos futbolísticos y el caso positivo por Covid-19 que presentaba; una vez fallecido surgieron muy duras declaraciones de dirigentes del club hacia su persona. 

Asimismo, se desconoce la existencia de otros factores externos al deporte que hayan sometido a Santiago a una dura depresión, lo que lo condujo a terminar con su vida.

El 6 de febrero de 2021, su cuerpo fue encontrado con una herida de bala fatal, clasificándose como suicidio.

El club decidió retirar de la plantilla la camiseta número 18 que fue usada por García en vida, en su etapa de institución. 

Por otro lado, la fuerte imposibilidad debido a la pandemia, no permitió el deseo del Nacional de poder verlo en el Estadio “Gran Parque Central” y su corte fúnebre solo pudo pasar por la puerta de ese lugar, en el momento en que cientos de hinchas se reunieron para darle un último adiós.

La mercantilización del fútbol

El fútbol es para muchos más que una actividad deportiva, por algo, ha tenido todo un devenir histórico el cual termina insertándose en lo social; pero sobre todo en lo cultural.

El fútbol es el reflejo del pueblo, de la vida misma. Se puede decir que de manera atomizada es lo mejor de la humanidad. 

Es por ello que, de manera forzada, debe tener sí o sí características que sean identificables en el ser humano.

De añadirle un término a todo esto, tiene que ser categóricamente un fútbol humano, pero lamentablemente, no siempre se va a aplicar en este contexto.

Es cada vez más común ver el lado hostil del deporte, en donde abunda una fuerte capa de egoísmo y codicia.

a medida que el fútbol pierde su carácter humano, se sentirá más vacío, perdiéndose así todo el sentido.

Por otra parte, el dinero como el poder, no son algo malo en sí mismo, como se suele hacer creer.

Lo que es malo en cuestión, es lo que se puede hacer con el dinero o el poder una vez empiezan a perderse las perspectivas y es algo que está ocurriendo con el fútbol en la actualidad

El “fútbol moderno” ya tiene un enfoque más lucrativo.

En ese sentido, ya no es un espectáculo de alegría y vítores como en tiempos de antaño.

Es por ello, que se les sobre exige a los jugadores cada vez más, con tal de que su rendimiento vaya más allá y los resultados sean más del agrado de patrocinadores que han invertido en los equipos o en los hinchas que los endiosan convirtiéndose así, en mercancía promocional. 

Por ello, tanto la fanaticada como los mismos jugadores son solo peones en pro de obtener ganancias que están destinadas a las altas esferas que controlan todo el mundillo competitivo del fútbol.

Ese proceso de mercantilización, da lugar irrefrenablemente a la deshumanización. 

Referencia

1.- Haslam, Nick (2021) Dehumanization and the lack of social connection. pubmed.gov. Dehumanization and the lack of social connection – PubMed (nih.gov)

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