
Cada vez son más numerosos los estudios dedicados en el mundo al deporte, especialmente aquellos que tratan sobre las ciencias aplicadas al mismo.
Dentro de estos estudios se ve reflejado como el deporte se está convirtiendo cada día en un fenómeno cultural, no solo para la sociedad ligada deportivamente, sino también para los científicos.
De hecho, la ciencia aplicada al deporte, especialmente al fútbol, que antes únicamente se basaba en la medicina deportiva, constituye hoy en día una materia vasta y compleja, que incluye los conocimientos y aplicaciones de la medicina (en todas sus especialidades) y de la ingeniería, la psicología y de los métodos modernos de evaluación atlética, con la única finalidad de crear procesos de entrenabilidad más efectivos y exitosos antes, durante y después de un periodo competitivo.
De este modo, al transcurrir la historia del fútbol y la unión sistemática que se tiene con el proceso de enseñanza – aprendizaje o pedagogía, se puede decir que las reservas de los técnicos y futbolistas han permanecido sustancialmente invariables, ya que estos, desde siempre y por definición, están acostumbrados a trabajar con números, centímetros y tiempo, en otras palabras, con cualquier cosa que pueda ser medible.
Todo lo contrario de lo que propone la neurociencia aplicada al fútbol, concretamente en su intervención en el proceso pedagógico.
Por consiguiente, todo éxito deportivo a nivel individual o colectivo está entrelazado con procesos pedagógicos óptimos a circunstancias requeridas por el futbolista, entendiendo los requerimientos como una ley de individualidad, la cual permite estructurar mecanismos didácticos diferentes para la enseñanza de esquemas generales o conductas individuales que prevalezcan en el tiempo por mecanismos intrínsecos del futbolista como lo es la memoria.
“El aprendizaje consiste en la adquisición de información a través de la experiencia, mientras la memoria constituye la capacidad de conservarla en el tiempo” (Tamorri, 2004: p. 93).
Definiendo de esta manera dos conceptos que permiten un idóneo proceso pedagógico, las capacidades de aprendizaje son de fundamental importancia para la existencia, ya que permiten al organismo adaptarse al entorno y beneficiarse de la experiencia, implicando a las áreas cognitivas, motoras, afectivas y sociales de la persona en este caso el futbolista.
Los sistemas que retienen la información durante periodos más o menos largos y que hacen posible que esta pueda ser recuperada y elaborada, forman la memoria, “siendo este un conjunto de procesos dinámicos que comprenden el registro, el almacenamiento (aprendizaje y retención) y la recuperación (evocación) de la información” (Tamorri, 2004: p. 93).
Ahora bien, entendiendo que para un óptimo periodo pedagógico se debe tener en cuenta el proceso de aprendizaje y la memoria, se desarrollarán conceptualmente los tipos de aprendizaje, las fases y la clasificación de la memoria, permitiendo así inferir de manera más directa en la elaboración de esquemas neuronales individuales y colectivos, que tengan como objetivo el aprendizaje óptimo en todas las fases de enseñanza que presenta el fútbol (infantil, juvenil y profesional).
Tipos de aprendizaje (Aplicabilidad de la neurociencia)
- Aprendizaje no asociado: Acá el organismo modifica su respuesta cuando se ve expuesto varias veces al mismo tipo de estímulo, las formas más comunes se encuentran representadas por el hábito y la sensibilización. En el hábito se asiste a una reducción de la respuesta comportamental, refleja que sigue a la presentación repetida del mismo estímulo. En la sensibilización se asiste a una acentuación de la reacción fisiológica en respuesta a una vasta gama de estímulos, después de que el futbolista se haya sometido a un estímulo especialmente intenso.
- Aprendizaje asociativo: Se distinguen dos tipos de procesos, el condicionamiento clásico, es un estímulo neutro de por sí (estímulo condicionado), sí, el mismo se produce antes de un estímulo capaz de inducir una reacción innata (estímulo incondicionado), se vuelve capaz de provocar la misma respuesta (respuesta condicionada) cuando a continuación se presenta solo, funcionando el estímulo condicionado como señal anticipatoria de la próxima llegada del estímulo. Por otro lado, el condicionamiento operante, lo cual verifica la asociación entre un comportamiento del organismo y un determinado acontecimiento en el exterior.
- Aprendizaje cognitivo: Implica una serie de operaciones mentales, como el análisis del estímulo, su confrontación con información ya presente en la memoria o su asignación a una determinada categoría. Este aprendizaje es el que ha demostrado que la memoria es un fenómeno dinámico, en virtud del cual, el modo en que la información adquirida varía con el paso del tiempo.
Fases de la memoria (Aplicabilidad de la neurociencia)
- Memoria sensorial: Después de haberse producido un estímulo sensorial, un futbolista es capaz de retener solamente durante algunas décimas de segundos las características físicas del estímulo, no obstante, pronto se ve reemplazada por la nueva información que llega. Únicamente la información que la atención ha seleccionado por ser considerada más importante pasa a la siguiente fase.
- Memoria a corto plazo (MCP): La información a este nivel es conservada hasta algunas decenas de segundos y, posteriormente, se pierde, a menos que sea sometida a una repetición mental, la capacidad de la MCP es limitada, pudiendo retener entre 2 y 7 unidades de información. La codificación no es efectuada solo en términos físicos, sino también a escala semántica.
- Memoria a largo plazo (MLP): En este nivel, la información, que es codificada en términos semánticos, tiende a perdurar en el tiempo durante periodos ilimitados. Sin embargo, la información se ve sometida a un proceso de consolidación gradual en el curso del tiempo.
Clasificación de la memoria (Aplicabilidad de la neurociencia)
- Memoria procedimental: Esta memoria es automática, inconsciente y se desarrolla lentamente en el transcurso de diferentes pruebas (Tamorri, 2004: p. 95). El único modo de averiguar si el futbolista recuerda o no una tarea es recurriendo a una verificación del comportamiento, ya que solamente la mejora del rendimiento indicará si la información ha sido retenida en la memoria. Dentro de la memoria procedimental se incluyen la adquisición de habilidades motoras y perceptivas, las variaciones del comportamiento inducidas por medio del condicionamiento y el aprendizaje de ciertas reglas.
- Memoria explicativa: Esta es accesible al conocimiento, también puede ser adquirida en una sola ocasión y requiere de mayores recursos de atención para manifestarse (Tamorri, 2004: p. 95), uno de sus principales recursos es el recuerdo, que puede ser comunicado verbalmente (donde deriva el término explicativo) o presentarse como una imagen. El aprendizaje adquirido en este tipo de memoria puede ser verificado tanto por medio de pruebas de evocación espontánea del recuerdo, como por medio del reconocimiento. Al mismo tiempo, la memoria explicativa se divide en dos, memoria episódica, esta conserva la información relativa de episodios y a su precisa situación espacio-temporal y la memoria semántica, la cual se ocupa del conjunto de informaciones relativas al mundo, extraídas del contexto del que han sido tomadas. (Carvajal, 2018: pág. 71)
Luego de definir conceptos importantes a nivel neuronal, se puede decir que para un proceso óptimo pedagógico inverso en el fútbol se permite esquematizar un modelo de seguimiento que constituye la atención, emoción, retención y creación, cuyos 4 elementos pueden manifestarse en forma secuencial (en serie), o en forma simultánea (en paralelo), dependiendo de algunos factores extrínsecos o del futbolista en sí.
MODELO PEDAGÓGICO COMO PROCESO NEURONAL

Siguiendo con el punto anterior, los periodos diarios de entrenabilidad en el fútbol actual deben cumplir con los parámetros expuestos en el gráfico 1 además; la escogencia de los objetivos tiene que ser prioritario, ya conociéndose la selectividad, no solo de la atención, sino de la memoria del futbolista en retener información, pudiendo así facilitar y optimizar los procesos de aprendizaje específicos en cada fase que el fútbol formativo nos presenta, y de igual manera a nivel profesional.
La elaboración y realización de estrategias prácticas adecuadas están destinadas a determinar cambios significativos en las capacidades de rendimiento, acompañando este proceso la formulación de los objetivos planteados, la información sobre las tareas y los resultados esperados, la diversificación y la organización de las propuestas, la distribución de la práctica de campo y sobre todo el requerimiento mental y neurocognitivo que la sesión de entrenamiento plantea diariamente.
Ahora bien, en el ámbito deportivo el éxito de cualquier entrenador – formador es poder convencer al deportista de que sus métodos y estrategias son las herramientas más viables al éxito, para poder realizar esto se debe tener al futbolista en un alto periodo de atención en cada sesión de entrenamiento y periodo precompetitivo.
De los millones de detalles que llegan a nuestro sentido, solo los que son relevantes penetran a nuestras experiencias, solo se presta atención a los estímulos que son interesantes para el futbolista, bien porque los motiva o porque les permiten alcanzar los objetivos planteados y se ignoran los que pueden ser causa de distracción o interferencia.
Los estímulos a los que se atienden se llaman objetivos y los mensajes ignorados se le llaman distractores. La atención, por lo tanto, es un proceso altamente selectivo que, además, según estudios son solo 18 minutos máximos suficientes para tener la atención total de una persona, luego de ese tiempo los temas expuestos pierden efectividad de retención.
Para finalizar, uno de los factores responsables más importantes del aprendizaje es el feedback, este se encuentra constituido, en el sentido más amplio, por toda la información sensorial derivada del movimiento necesario para la corrección del error y para la reproducción de herramientas eficaces hacia las conductas correctas a presentar por el futbolista.
El feedback se divide en dos, el primero intrínseco, lo cual se deriva directamente de las consecuencias sensoriales del movimiento, para colocar un ejemplo fuera del fútbol, en waterpolo, oír el ruido de las brazadas en el agua, sentir la intensa contracción muscular y observar el resultado de un tiro a puerta son percepciones útiles derivadas de la misma acción.
El segundo es el feedback extrínseco o adicional, este se encuentra constituido por información que el futbolista recibe de cualquier fuente externa, los consejos técnicos del entrenador – formador, la puntuación obtenida, las valorizaciones que arrojan los GPS en la actualidad, entre otros.
Estos pueden ser obtenidos dependiendo de la consecución del objetivo o las características del rendimiento, en el primer caso se habla de conocimiento de los resultados, en el segundo de conocimiento del rendimiento.
En conclusión, el conocimiento de los resultados ofrece información sobre la acción con respecto a la consecución de los objetivos, ejemplo del mismo son la puntuación de un jurado o el score en los deportes en conjunto (Tamorri, 2004: p.110).
En cambio, el conocimiento del rendimiento, la información, se refiere a las modalidades ejecutivas del movimiento con respecto a un modelo técnico por criterio, incluso más allá de la consecución de los objetivos del rendimiento (Tamorri, 2004: p. 110).
El conocimiento del rendimiento se utiliza profundamente a nivel práctico por formadores y entrenadores para información sobre la conveniencia de la acción, corregir los errores y permitir así el aprendizaje de las técnicas.
En ambas formas de feedback la información puede ser transmitida verbal o visualmente (gráficos, fotografías, videos, entre otros.).
Referencias
Osorio, J y Bermúdez, J. (2015). La libreta de Osorio, mi modelo de gestión.
https://librofutbol.com › producto › la-libreta-de-osorio…
Carvajal, R. (2018). Neurociencia ¿Qué aporta a investigadores y docentes?
Pacheco, R. (2004). La enseñanza y el entrenamiento del fútbol 7. Un juego de iniciación al fútbol 11. Paidrotibo
Tamorri, S. (2004). Neurociencias y deporte. Psicología deportiva y procesos mentales del atleta. Paidrotibo
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