Hablemos del juego


Hablemos del juego

El juego es una palabra que posee diversos sentidos en el uso y en los contextos donde se desarrolla. Sí se busca en el diccionario, observarás que juego posee más de una decena de acepciones. No obstante, en el deporte sucede lo mismo, así que para que exista deporte, es fundamental estos tres aspectos:

  1. Movimiento
  2. Juego (ludus)
  3. Agonística o competencia 

Desde nuestra óptica, el deporte, consideraremos el segundo aspecto que es el juego, insistimos, no es fácil explicar el concepto que encierra la palabra, aun cuando se trata de la actividad más simple y accesible al entendimiento, tal vez porque data desde la infancia. Pues todos sabemos cuándo alguien está jugando, pero.

¿Qué es el juego?

En efecto, el niño juega con la pelota y todos, jugamos en algún momento de nuestras vidas. Ahora bien, muchos sabemos la referencia del juego en el fútbol, pues este tiene un componente físico, técnico, táctico y psicológico que debemos observar de manera integral cuando se juega. 

Al mismo tiempo, en su aspecto más esencial, el juego es una acción libre, que se ejecuta como situada fuera de la vida normal, pero que puede absorber completamente al jugador, sin que obtenga provecho de ella; asimismo, el juego se desarrolla dentro de un espacio y tiempo determinado, de la misma manera, cumple con un orden y reglas que traen como consecuencia, una propensión a separarse del mundo habitual.

En otras palabras, el juego es un acto voluntario. Es desinteresado, pues surge y se desenvuelve al margen del mundo común. No es la vida común y ordinaria, es un modo de aislarse en un ámbito de actividad propia. En el que no encierra satisfacción consciente de ninguna necesidad. 

Por otro lado, el juego deja de serlo cuando se intenta ejercerlo bajo obligación, se caracteriza el juego como aquello en que no puede haber coacción. 

Enunciemos un ejemplo:

Un grupo de niños se reúnen para jugar al fútbol de calle: Del grupo total de niños, se dividen en dos equipos; si son 12 jugadores se juega 6vs6, ellos escogen el terreno y lo limitan, colocan dos piedras como arco en cada mitad de la cancha.

Eligen los metros de separación de cada arco, el balón puede ser de trapo o cualquier material que ruede; que esté a su disposición o un balón en condiciones normales, ellos ordenan sus propias reglas, hacen su propia distribución en la cancha y designan un arquero, definen el tiempo de duración; muchas veces hasta que se fatigan y el que haga el último gol gana.

Con este ejemplo, nos damos cuenta de que el juego es más exacto en el espacio que en lo temporal y ellos ponen sus propias reglas. Otra característica importante del juego, es su semejanza con la fantasía, tanto el niño como el adulto crean una forma de expresión y expansión de su personalidad.

El juego constituye un fenómeno fundamental de la evolución cíclica de la persona.

Ahora bien, el juego puede ser funcional al proporcionar una satisfacción por sí mismo a través de la eficiencia sensorial y motora.

Es decir, contribuye al proceso educativo, pedagógicamente permite la repetición, la autoevaluación, la posibilidad de mejorar o no y proporciona los medios de descargar gradualmente la tensión, convirtiéndose en el mecanismo que aporta el índice de autorregulación más o menos seguro, de la calidad de un estado atlético.

En todo caso, podemos mencionar que en el juego se suman dos de las condiciones más notables que el hombre pueda observar en las cosas y expresar: ritmo y armonía.

De lo anteriormente expuesto podemos atrevernos a plasmar lo siguiente:

El juego es una parte importante del fútbol como deporte, en todos sus componentes, físicos, técnicos, tácticos y psicológicos de manera integral.

Todas estas manifestaciones se logran y se desarrollan cuando aplicamos un juego en función del modelo de juego que el entrenador desea impulsar para llevar a cabo en una competencia.

En última instancia, el juego da la forma y la identidad, es como un número, un código que lleva una marca registrada. Por ejemplo, el fútbol uruguayo le llaman “la garra charrúa”, el fútbol brasilero “el jogo bonito” y es así por cada región o país.

Por nuestra parte, nosotros los venezolanos, como nación que ocupa una posición geográfica envidiable por estar ubicados en el norte de Suramérica, recibimos todas las influencias de tipo religiosas, culturales, asistenciales, económicas y deportivas, lo que conlleva a presentar mucho mestizaje futbolístico, pero lamentablemente se nos ha dificultado desarrollar una verdadera identidad propia en nuestro juego.

En conclusión, podemos acotar que la técnica es universal y el estilo es particular, lo que permite inferir que la técnica es sinónimo de eficiencia con la utilización de menores requerimientos energéticos y la táctica es el empleo metódico de todos los elementos del juego en función de un equipo y el adversario. Y se pueden desarrollar en la realidad del juego. 

Referentes bibliográficos 

Da Silva, R. (1970) Psicología del deporte y preparación del deportista. Kapelusz

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