La Intensidad en el Fútbol


La Intensidad en el Fútbol

Hablar de intensidad en el fútbol hace referencia a la descripción del nivel con el que se realiza una serie de acciones concretas tanto físicas, como psicológicas y emocionales.

Para alcanzar un objetivo previamente determinado en el fútbol suele utilizarse como la capacidad más importante del futbolista. He escuchado en varias ocasiones.

… “la intensidad de este chico es baja, pobre, o no tiene intensidad, o por el contrario este chico es intenso o posee mucha intensidad para defender o atacar”

Partiendo es de estas afirmaciones quiero desarrollar este aporte al conocimiento del fútbol, con la finalidad de reconocer, contextualizar, y ampliar el concepto de aplicación de la intensidad en el fútbol.  

Registros extraídos libro Manual FIFA para Entrenadores de Fútbol (2015). Nos dice, que el tiempo efectivo de juego es mayor a 60 minutos, los jugadores alcanzan recorridos de:

  • 11 a 13 km (centro campista), de los cuales 5 – 6 km a carrera lenta o a paso lento (del 60 al 70% de la FCm [frecuencia cardíaca máxima])
  • 2,5 – 3,5 km de carrera moderada a carrera de alta velocidad (del 80 al 90% de la FCm)
  • 1,5 – 2,5 km de carrera intensa, en el umbral anaerobio (del 90 al 100% de la FCm)
  • 600 – 1200 m de carrera a máxima velocidad (50 – 70 arranques o piques)
  • 150 – 200 acciones individuales
  • 300 – 400 m de carrera hacia atrás
  • 15 – 30 saltos 30 – 50 duelos entre 15 y 30 segundos de recuperación entre las acciones de juego intenso
  • entre 30 y 70 – o incluso más – contactos con el balón (según la posición del jugador)
Tomando en cuenta esta estadística nos realizamos las siguientes preguntas:
  • Primera pregunta, ¿cómo medimos la intensidad en cada una de estas acciones?
  • segunda pregunta, ¿está paralelamente relacionada la intensidad a la efectividad de las acciones?
  • tercera pregunta, ¿son las mismas condicionantes para que un jugador tenga intensidad?

Si bien es cierto que las herramientas tecnológicas de las que se disponen hoy en día nos aportan registros cuantitativos muy importantes que nos permiten obtener diferentes intensidades para diferentes momentos.

Sin soslayar su importancia relevante, a nuestro criterio no completan en toda su extensión el concepto de intensidad.

Por esta razón ponemos en nuestra consideración una idea innovadora para interpretar la intensidad, desde una esencia más profunda y no solo circunscrita a una sola perspectiva.

Desde el punto de vista del máximo esfuerzo, la cual nos induce a conceptualizar a la intensidad expresada en su estado absoluto, dejando de lado su efectividad y consecuencia sobre el juego. 

En este contexto y con los antecedentes citados en párrafos anteriores la intensidad desde mi percepción es el momento en el cual el jugador debe expresar todas sus capacidades (físicas, técnicas, cognitivas y emocionales) de una manera impetuosa.

Tratando de sobreponerse a la acción del oponente, sea en un momento ofensivo o defensivo del juego, formando parte esencial de una ejecución efectiva, a lo que llamaríamos intensidad óptima del fútbol, la cual puede estar condicionada por elementos intrínsecos y extrínsecos del propio juego.

Condicionantes de la intensidad óptima.
  • Modelo de juego.
  • Tarea de entrenamiento.
  • Posición.
  • Rival.
  • Resultado del partido.
  • Acciones específicas de juego que conllevan a reaccionar. 
  • Estado emocional del jugador.
  • Años de experiencia del jugador.

Decir que “ese jugador no tiene intensidad”, es algo bastante erróneo; puesto que, es imposible que un jugador practique el fútbol y no tenga esta capacidad.

Por ello es fundamental en la etapa formativa tener claro cómo podemos encontrar, desarrollar y consolidar la intensidad óptima de un jugador. 

En el esquema que presentamos a continuación podemos visualizar la intensidad con todos sus componentes: 

 Con este esquema intentaremos responder a las 3 preguntas formuladas anteriormente.

1. ¿Cómo medimos la intensidad en cada una de estas acciones?

La Intensidad óptima se mide mediante las acciones que conlleven a generar una propuesta efectiva sea en funciones ofensivas o defensivas.

Lo que cambiaría el patrón de evaluación, debemos de ampliar el concepto y no simplificarlo a las acciones de alta velocidad y fuerza.

2. ¿Está paralelamente relacionada la intensidad a la efectividad de las acciones?

No está relacionada la efectividad a la intensidad, podemos ejecutar una acción con la mayor capacidad y no por ello es garantía de efectividad, por ello hablamos de intensidad óptima.

Por ejemplo, el salto de presión de un delantero, si su llegada, acoso y entrada no se ejecuta con la intensidad óptima de nada servirá los registros de velocidad que emita el jugador en referido momento, ya que muy probablemente realizará una falta o el defensor le engañará con mayor facilidad.

3. ¿Son las mismas condicionantes para que un jugador tenga intensidad?

La intensidad óptima está condicionada por factores intrínsecos y extrínsecos del propio juego, por ejemplo, el modelo de juego condicionara directamente la intensidad que requiere un equipo para afrontar un compromiso.

No es lo mismo el desarrollo de un modelo de juego defensivo al de un modelo de juego ofensivo.

Con estas reflexiones no se quiere tener una verdad absoluta, se desea generar una percepción diferente al momento de utilizar el concepto de intensidad en el fútbol formativo y así evaluar de otra manera la capacidad y la formación de jóvenes futbolistas.

Como también los argumentos para el análisis de un partido. Quedando como pendiente el análisis de la intensidad optima individual y la intensidad optima colectiva, su importancia, desarrollo y funcionabilidad dentro del juego.

Muchas gracias…

COMPARTE ESTA PUBLICACIÓN