Patrones de movimiento en la iniciación deportiva del fútbol base


Patrones de movimiento en la iniciación deportiva del fútbol base

Los seres humanos transitamos por diferentes etapas a lo largo de la vida, desde el punto de vista de la motricidad, pasamos de movimientos reflejos, a movimientos rudimentarios, hasta llegar a movimientos maduros (todos patrones de movimiento) que nos permiten ejercer nuestra movilidad con mayor complejidad. 

A medida que vamos creciendo es importante determinar el estado en que esos patrones de movimientos evolucionan acorde a la edad y a la etapa en que se encuentran.

De esta manera, son una etapa de transición importante, ya que serán el fundamento para la adquisición de destrezas y lograr así que sean maduros y consolidados en el tiempo. 

De este modo, hay que decir que para obtener estos patrones es imperativo tomar en cuenta el contexto donde crece el ser humano, puesto que, el ambiente aumentará o disminuirá su experiencia motriz lo que influenciará directamente, en su evolución.

Ahora bien, en el mundo deportivo hay muchos ejemplos que nos develan constantemente, la ventaja que tienen aquellos que se formaron en ambientes con posibilidades de movimiento libre, lo que se establece como evidente la diversidad que se genera en el progreso corporal cuando los escenarios que se brindan en una comunidad, poseen unas particularidades que construyen un entorno único, lo que le permite o le impide al ser humano, llegar a unos estadios de maduración en los patrones básicos del movimiento.

A medida que la sociedad pudo descubrir este fenómeno, incrementó la estimulación en las posibilidades de movimiento guiado, en donde el papel de la educación es crucial para compensar aquellas ausencias motrices que se generaron en ambientes más urbanizados y compactos que promueve la ciudad. 

Por ello es importante que la educación esté presente en una sociedad para atender a las necesidades formativas que presentan las diferentes poblaciones con sus múltiples manifestaciones de diversidad.

Asimismo, es necesario que existan educadores con los conocimientos pertinentes según las características culturales y normas de convivencia a la sociedad que pertenece el educando. 

En ese sentido, un educador enmarcado en el contexto del deporte escolar debe generar ambientes motrices diversas, con la finalidad de contribuir con el desarrollo de las habilidades motrices fundamentales, que permitan dar paso al proceso de iniciación deportiva. Para ello es importante realizar un proceso evaluativo que permita diagnosticar el estado de forma motriz del niño, para luego realizar un correcto abordaje con un programa de enseñanza-aprendizaje de los patrones de movimiento acordes a las necesidades de cada población.

Cabe considerar que, hace algún tiempo la sociedad dejaba a la suerte el desarrollo motriz de los niños, hasta que académicos de diferentes disciplinas dieron con la importancia de orientar este proceso, ya que se evidenció que muchos niños no lograban desarrollar patrones de movimientos maduros en diversas actividades locomotoras y manipulativas, al no presentar estas bases motrices muestran mayores dificultades para realizar actividades que requieren un aumento de complejidad.

Por su parte, si se quiere emprender un proceso de iniciación deportiva correcto, se requiere que el licenciado del deporte conozca las características motrices de la población que va a iniciar el proceso para que, a partir de allí, pueda generar un programa de iniciación deportiva que sea acorde al nivel de desarrollo motor de la población.

Del mismo modo, para un licenciado del deporte es vital saber detectar cuando un niño tiene un buen o mal desarrollo de los patrones básicos del movimiento.

Porque así se podrá orientar las actividades deportivas, educativas de acuerdo con las necesidades.

Por lo tanto, para el seguimiento y control de los patrones se realiza una evaluación que permite observar la evolución que va obteniendo el niño en el transcurso de su crecimiento, para ello es necesario entender cómo el movimiento va cambiando y qué características se deben identificar para así poder ubicar en qué nivel del proceso está el niño. 

Para ello, nos sustentamos en los estudios realizados por Clenaghan y Ghallahue (como se citó en Anselmo, 2017) donde describe las características del movimiento que ejecuta el niño según su etapa de desarrollo y las clasifica de la siguiente manera:

Etapas del movimiento según el desarrollo del niño

  1. Etapa Inicial: El niño realiza los primeros intentos por alcanzar el patrón motor.
  2.  Etapa Elemental: Aunque mejora la coordinación, los componentes del modelo maduro se realizan de forma incorrecta.
  3. Etapa Madura: Integración de todos los componentes del movimiento en una acción bien coordinada.

Estos autores analizaron cómo los patrones básicos del movimiento van evolucionando a medida que el niño va pasando de una etapa a otra, en sus estudios plantean los cambios que sufre el proceso de evolución en patrones de locomoción y manipulativos como lo son: la carrera, salto largo, lanzamiento por encima del hombro, atajar y patear. 

Para efectos de este artículo se presentará cómo fue el tratamiento descriptivo de las diferentes etapas que se presentan en el patrón motor de manipulación (Patear) como verbo y acción perteneciente a nuestro deporte, el fútbol.

PATRÓN BÁSICO DE MOVIMIENTO PATEAR

Una vez que se detecta el nivel en que se encuentra la población, podemos prescribir un programa adaptado a las necesidades del niño. Es de esta manera que logramos encarar un acertado proceso de iniciación deportiva, dentro de este marco, menciona Blázquez (como se citó en Anselmo, 2017) “este proceso no debe entenderse como el momento que empieza la actividad deportiva, sino como acción pedagógica, que tiene en cuenta las características del niño y los fines a conseguir van evolucionando hasta llegar al dominio de esta especialidad”. 

Desde esta perspectiva el autor propone que el pedagogo no limite el proceso educativo a la enseñanza de la técnica y la táctica, sino que tenga en cuenta la integración de las particularidades de cada individuo en el desarrollo progresivo de los objetivos propuestos.

Como podemos observar el proceso de iniciación deportiva puede concebirse desde más lugares que solo desde el punto de vista netamente especializado.

Es por ello que, plantear una separación en las maneras de dirigir estos procesos en instituciones educativas debe diferenciarse notablemente con las impartidas en ligas o clubes. Debido a que, en el contexto educativo debe suponer una conciencia crítica de lo que significa la práctica deportiva en estas edades, replanteando aquellos conocimientos que evidencian los aspectos negativos que en el deporte elitista y profesional se convocan.

Teniendo en cuenta este punto de vista, debemos reconfigurar una iniciación deportiva desarraigada de los deportes de altos logros, por una que se centre en una educación que reflexione las experiencias deportivas logradas en ambientes y que propicien nuevos horizontes para que no se limiten en solo dar operatividad básica a una especialidad deportiva.

Referencia:

Anselmo, C.A (2017) Caracterización de los patrones básicos de movimiento en niños afrodescendientes de 7 a 10 años de edad, de la I.E Técnica Agro-Industrial San Luis Robles”


SI TE INTERESA ESTE TIPO DE CONTENIDO, DESCARGA YA GRATIS

PROGRAMAS DE ENTRENAMIENTO POR CATEGORÍA EN EL FÚTBOL BASE

(y la planificación en la escuela de fútbol)

COMPARTE ESTA PUBLICACIÓN